{"id":3285,"date":"2011-12-06T00:00:00","date_gmt":"2011-12-06T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/nuevo.nogoya.gob.ar\/ordenanza-no928\/"},"modified":"2011-12-06T00:00:00","modified_gmt":"2011-12-06T03:00:00","slug":"ordenanza-no928","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/web.nogoya.gob.ar\/index.php\/2011\/12\/06\/ordenanza-no928\/","title":{"rendered":"Ordenanza N\u00ba928"},"content":{"rendered":"<p>Asigna el nombre de Coronel Manuel Dorrego a una calle<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div align=\"center\"><b><span style=\"font-size: 11pt\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; Ordenanza N&ordm;928<\/span><\/b><\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><b>VISTO:<\/b> la necesidad de seguir denominando a calles que son p&uacute;blicas en nuestra ciudad y como lo hemos realizado en este Honorable Concejo con otras calles que hoy llevan su propia denominaci&oacute;n, sugiero en este proyecto el nombre de tal vez y de acuerdo a la bibliograf&iacute;a consultada y que transcribir&eacute; en algunos pasajes textualmente, de uno de los hombres m&aacute;s emblem&aacute;ticos de la historia Argentina y tal vez como parte del revisionismo hist&oacute;rico corresponda como un acto de justicia realizar el correspondiente reconocimiento me refiero al Coronel Manuel Dorrego; y<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><b>CONSIDERANDO:<\/b> Que Manuel Cr&iacute;spulo Bernab&eacute; Dorrego naci&oacute; el 11 de junio de 1787 en lo que por aquellos a&ntilde;os era una peque&ntilde;a aldea que se convertir&iacute;a con el tiempo en la Ciudad de Buenos Aires. Manuel Dorrego era hijo del s&uacute;bdito portugu&eacute;s Jos&eacute; Antonio de Orrego o Dorrego y la criolla Mar&iacute;a de la Ascensi&oacute;n Sala. Corr&iacute;an tiempos pol&iacute;ticos opresivos. El sistema Virreynal, tutelar, centralista y autocr&aacute;tico, se encontraba en pleno apogeo. Era el tiempo del Virrey Nicol&aacute;s del Campo, Marqu&eacute;s de Loreto quien gobern&oacute; entre los a&ntilde;os 1784 y 1789.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">Desde su infancia Manuel se fue formando en un ambiente donde imperaba un clima de altiva resistencia a la opresi&oacute;n. Situaci&oacute;n que incentivaba la indomable resistencia del padre lusitano, a los manejos inconsultos de los funcionarios espa&ntilde;oles. Curs&oacute; sus primeros estudios en el Real Colegio de San Carlos donde hizo amistad con figuras de singular gravitaci&oacute;n en el futuro de la patria, como Tom&aacute;s Guido y Esteban de Luca. Complet&oacute; sus estudios de Filosof&iacute;a y Teolog&iacute;a en el ya mencionado Real Colegio de San Carlos, Gradu&aacute;ndose en la primera disciplina. En aquellas &eacute;pocas no exist&iacute;a a&uacute;n, en Buenos Aires, ninguna Casa de Altos Estudios, raz&oacute;n por la cual, Manuel se traslad&oacute; a Santiago, Chile, para matricularse en la carrera de Abogac&iacute;a, en la Universidad de San Felipe. &ldquo;Un hombre, que como bien dice el periodista Hernan Brienza &ldquo;no encaja en los moldes de las l&iacute;neas de nuestra historia&rdquo;: porte&ntilde;o y federal, liberal y nacionalista, popular y democr&aacute;tico, localista, s&iacute;, pero tambi&eacute;n: americanista, bolivariano y sanmartiniano. Hombre clave del Ej&eacute;rcito del Norte, al mando de Manuel Belgrano, su desempe&ntilde;o militar nos leg&oacute; importantes p&aacute;ginas de gloria, donde su valor e hidalgu&iacute;a se amalgamaron, en todo momento, con su notable capacidad como oficial al frente de sus tropas. Sus ideales republicanos y liberales, su creencia en las mayor&iacute;as y en el papel central que le correspond&iacute;a a las Provincias en la construcci&oacute;n y el futuro de nuestra incipiente Naci&oacute;n, inexplicablemente, llenaron su camino de enemigos. Cuando el federalismo, por fin lleg&oacute; al poder en Buenos Aires, con Manuel Dorrego como gobernador, no bastaron ni su generosidad, siempre demostrada hacia sus adversarios, ni la breve pero brillante gesti&oacute;n de gobierno, para que el inefable golpe unitario, encabezado por Juan Lavalle, lo derrocara y asesinara. Cuando se narran las circunstancias del fatal desenlace; histori&oacute;grafos, periodistas y escritores, cometen una imperdonable omisi&oacute;n. Se refieren al &ldquo;fusilamiento&rdquo; de Don Manuel Dorrego, un eufemismo que disfraza uno de los peores cr&iacute;menes que recuerda nuestra historia, porque el 13 de diciembre de 1828, las balas asesinas del &ldquo;cipayaje&rdquo; vern&aacute;culo, no s&oacute;lo se cobraron la vida de un verdadero h&eacute;roe y patriota, sino que acribillaron tambi&eacute;n el &uacute;ltimo aliento de los ideales de Mayo. Un acto deleznable y cobarde, que resulta indigerible, para un pueblo que a&uacute;n hoy, espera la materializaci&oacute;n del sue&ntilde;o primero de sus padres. El Dorrego muerto, es el Dorrego que m&aacute;s le convino a las facciones en pugna, aquellas que persegu&iacute;an inconfesables intereses, tan distantes del bien com&uacute;n del pueblo y de la patria, como aparentemente estaban el federalismo &ldquo;rosista&rdquo; y sus enemigos &ldquo;progresistas y liberales&rdquo;. Lo cierto es que con el advenimiento al poder del federalismo &ldquo;rosista&rdquo;, el centralismo se consolid&oacute; en un grado directamente proporcional, en magnitud, a la perdida de aquellas libertades, que tan bien, se hab&iacute;a ocupado Dorrego, de preservar y estimular. La eliminaci&oacute;n f&iacute;sica de D. Manuel Dorrego de la escena pol&iacute;tica provincial y nacional, no termin&oacute; siendo funcional a sus ejecutores, sino m&aacute;s bien y como es de orden, en este tipo de cr&iacute;menes, s&oacute;lo fue funcional a sus instigadores. El estuario del R&iacute;o de la Plata, convertido en aguas internacionales a partir de la definitiva p&eacute;rdida de nuestra soberan&iacute;a sobre la Banda Oriental, tuvo como directos beneficiarios a las potencias extranjeras de ultramar, quienes sin mediar otro requisito, pudieron acceder a su libre navegaci&oacute;n. El centralismo porte&ntilde;o, se mantuvo y en algunos aspectos, incluso se exacerb&oacute;, permitiendo a esas mismas potencias europeas, tener que sentarse a &ldquo;negociar&rdquo;, pero eso s&iacute;, con un s&oacute;lo interlocutor. Resulta dif&iacute;cil, calcular hoy en d&iacute;a, cuanto atraso signific&oacute; para nuestra querida patria, &eacute;ste negro cap&iacute;tulo de nuestra historia, pero no resulta dif&iacute;cil de imaginar, que el golpe ignominioso, que Lavalle le propin&oacute; a las instituciones republicanas, tambi&eacute;n sent&oacute; el tr&aacute;gico precedente, que en la forma de experiencias tr&aacute;gicamente an&aacute;logas, se manifestar&iacute;a en forma recurrente, a lo largo del siglo XX. Pero la tragedia de Navarro, trasciende la p&eacute;rdida de la vida de D Manuel Dorrego y se agrava con la postergaci&oacute;n del ideario dorreguiano y la tergiversaci&oacute;n del federalismo doctrinal a manos del rosismo. El resurgimiento de los ideales de Dorrego s&oacute;lo volvi&oacute; a manifestarse en forma espor&aacute;dica durante la gesti&oacute;n de Adolfo Alsina y en los albores del radicalismo, donde influyeron claramente en el ideario propio de Leandro N. Alem y de Arist&oacute;bulo del Valle. El Coronel D. Manuel Dorrego, vivi&oacute;, luch&oacute; y muri&oacute; para legarnos su ideario de aut&eacute;ntico federalismo. Sus ideas, largamente postergadas, duermen el sue&ntilde;o que le impusieron las balas unitarias y el ego&iacute;smo, resentimiento y pobreza de esp&iacute;ritu, de quienes conspiraron contra su vida. S&oacute;lo nosotros, el pueblo argentino, los verdaderos destinatarios de sus esperanzas y desvelos, tenemos la responsabilidad y porque no, el deber, de implementar, para nosotros y nuestra posteridad, el ideario federal, que asegure el definitivo surgimiento de nuestra querida Naci&oacute;n en el marco de las virtudes republicanas que so&ntilde;aron los padres de la Patria&rdquo;. (Fuente consultada: Paula Arranz, estudiante de abogac&iacute;a. Noviembre de 2008, ciudad de Coronel Dorrego, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Que por todo lo expuesto sugiero a los estimados colegas el acompa&ntilde;amiento del presente proyecto en memoria de uno de los granes h&eacute;roes olvidados por nuestra historia oficial.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/div>\n<div><b>Por ello:<\/b><\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div align=\"center\">EL HONORABLE CONCEJO DELIBERANTE<\/div>\n<div align=\"center\">DE LA MUNICIPALIDAD DE NOGOYA<\/div>\n<div align=\"center\">SANCIONA CON FUERZA DE<\/div>\n<div align=\"center\">&nbsp;<\/div>\n<div align=\"center\"><b>ORDENANZA<\/b><\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div><b><u>Art&iacute;culo 1&ordm;.-<\/u><\/b> Nom&iacute;nase Coronel Manuel Dorrego a la calle p&uacute;blica ubicada entre&nbsp;las manzanas N&ordm;s. 415, 416, 419 y 420 trazada en sentido norte &ndash; sur entre las calles Alfredo Palacios y Arturo Illia.<\/div>\n<div><b><u>Art&iacute;culo 2&ordm;.-<\/u><\/b> Proc&eacute;dase a la se&ntilde;alizaci&oacute;n pertinente.<\/div>\n<div><b><u>Art&iacute;culo 3&ordm;.-<\/u><\/b> De forma.-<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nogoy&aacute;, Sala de Sesiones, 6 de diciembre de 2.011.-<\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<div>Aprobado por unanimidad en general y particular<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Asigna el nombre de Coronel Manuel Dorrego a una calle<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-3285","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-ordenanzas","7":"czr-hentry"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/web.nogoya.gob.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3285","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/web.nogoya.gob.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/web.nogoya.gob.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/web.nogoya.gob.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/web.nogoya.gob.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3285"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/web.nogoya.gob.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3285\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/web.nogoya.gob.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3285"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/web.nogoya.gob.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3285"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/web.nogoya.gob.ar\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3285"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}